Investigadores de Kaspersky han alertado sobre lo que consideran el primer malware específicamente diseñado para infectar pantallas multimedia de vehículos basadas en Android. La campaña aprovecha el mecanismo de actualización de determinados dispositivos del proveedor DoFun para distribuir código malicioso de forma encubierta.
El ataque se basa en la manipulación de una aplicación legítima del sistema llamada TWCore, utilizada para gestionar actualizaciones y recopilar analítica. A través de ella se instala un componente oculto denominado JarService, que opera en segundo plano sin conocimiento del usuario.
Riesgos asociados
- Pérdida de privacidad.
- Exposición a nuevos ataques.
- Uso fraudulento de la conexión a Internet.
- Posible impacto en la disponibilidad del sistema.
- Compromiso de flotas conectadas.
- Incremento de costes.
- Riesgos reputacionales.
- Puerta de entrada a otros sistemas.
Medidas de protección para la ciudadanía
- Mantener siempre actualizados los sistemas multimedia del vehículo mediante canales oficiales.
- Verificar que las actualizaciones proceden del fabricante o distribuidor autorizado.
- Evitar instalar aplicaciones de origen desconocido en sistemas Android para automoción.
- Revisar periódicamente los permisos y aplicaciones instaladas.
- Vigilar consumos anómalos de datos móviles.
- Prestar atención a publicidad inesperada, reinicios frecuentes o lentitud del sistema.
- Consultar con el fabricante ante comportamientos extraños tras una actualización.
- Desconectar temporalmente el acceso a Internet del sistema si se sospecha una infección.
- Restaurar el dispositivo siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Actualizar inmediatamente a versiones corregidas cuando estén disponibles.
Medidas de protección para PYMES
- Inventariar los vehículos conectados y sus versiones de software.
- Establecer un procedimiento formal de gestión de actualizaciones.
- Utilizar únicamente proveedores y fabricantes con soporte y actualizaciones verificadas.
- Segmentar las comunicaciones entre vehículos y sistemas corporativos cuando sea posible.
- Monitorizar el consumo de datos y comportamientos anómalos de los dispositivos embarcados.
- Formar a conductores y responsables de flota sobre riesgos de ciberseguridad en vehículos conectados.
- Definir un protocolo de notificación de incidencias.
- Aislar inmediatamente los dispositivos sospechosos.
- Registrar evidencias para análisis posterior.
- Notificar al proveedor y aplicar correcciones en toda la flota de forma coordinada.
Fuente: europapress.es